miércoles, 1 de julio de 2009

En un escapate de Peratallada


- Coge el que quieras, el que más te guste, a cambio, me tienes que contar un secreto.
- No, no le escuches, no participes en su juego.
- No le hagas caso, siempre igual, "no esto, no a lo otro", buagh, ¡que aburrido que eres!. Cuentale, cuentale uno, aunque sea pequeñito.
- ¿Un secreto?, yo no tengo secretos, soy tan anodino, que no me permito ni tener secretos.
- Eso, que quede claro que no le vas a decir nada.
- No me mientas, todos tenemos secretos, manías inconfesables o ideas perversas, que no nos atrevemos a revelar.
- Cuentale, cuentale, no pierdes nada, y nos podremos llevar se patito rojo de hoja de lata.
- Callad, siempre estáis ahí molestando, importunando mis decisiones, ¿no puedo decidir yo solo?.
- Shhhhhhh, se juicioso.
- Te tengo unas ganas meapilas.
- No me digas que nunca, has odiado o amado a alguien en secreto. Ese pariente cercano que no lo puedes ni ver; esa mujer que te desborda y deseas, que por tu bien, no debes decirle nada; algo me piensas que sería execrable para todos si supieran que eso te ronda por la cabeza…
- Claro.
- No, no bajes los brazos.
- Cuentale, cuentale, si no quieres el patito, hay otros regalos.
- Esta situación siempre esta desequilibrada, santurrón, siempre vas a perder, son dos contra ti, este que siempre lleva cuernos, ya te los podias ir cambiando, ya de paso, y la tentación. En fin. No sé si te valdrá, seguro que no es lo que esperas, pero te voy a contar lo que hago a escondidas y nadie lo sabe.
- Toma, toma, toma, este mes te gano, siete a cero.
- Soy todo oídos, un secreto por un objeto del escaparate.
- Tengo un soplido maravilloso.
- Que me estas contando, eso no merece ni escucharte.
- No, eso, no se lo cuentes.
- Toda mi vida es un soplido, en él vuelo y me sustento, Para que nadie se de cuenta, siempre lo oculto tras un gesto o un artificio. Hago cosas fantásticas. Curo heridas, un soplido, “cura sana cura sana culito de rana” y el dolor del rasguño pasa. Para el dolor de cabeza, un soplido y beso en la frente, Se cae algo al suelo se llena de gérmenes y con un simple soplido lo esterilizo, también lo sacudo, para que nadie sospeche.
- Sigue, puede que te lo ganes.
- Pero eso no es nada. Los más importante soplidos son los que son para mí. Los que levantan las faldas a las chicas y yo miro por el reflejo de un cristal o de reojo distraído. Los que se convierten en caricia detrás de la oreja acompañado de un susurro de palabras dulces. Y el principal, los que me sacan lo malo que tengo dentro, fuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu.

Y la tentación desapareció.

- Compañeros, nos los llevamos todos.
- Yuppppppiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!! Jajajaja… fiesta. Que pringada la tentación. (gritaron cuernecitos y meapilas).
La mejor manera para que desaparezca la tentación, es caer en ella.

1 comentario:

  1. ole.
    me das un juguete?
    te cuento un secreto?
    ... hoy de un soplido me kité 1 kilo de sueño

    ResponderEliminar