Alicia es la niña que siempre repetía, ¡Mira lo que hago! a todo el mundo que le rodeaba.
Podía ser una mueca, hacer un spagat a medio terminar, un salto hacia atrás, no pisar las rayas de entre las baldosas, ir en bici sin manos. Podía ser, tirarse a la piscina de canto o comerse, bueno en fin, “comerse” un spaghetti por la nariz.
Alicia creció, y su ¡Mira lo que hago!, continuo siendo su grito de guerra, aunque lo transformo en el lema de su idea. Se convirtió en una suicida activista.
¡Mira lo que hago! y Alicia estaba en el borde de un acantilado.
¡Mira lo que hago! y Alicia mostraba las muñecas con las venas acojonadas al ser amenazadas por un vidrio cortado.
¡Mira lo que hago! y Alicia era capaz de pasar largos ratos bajo el agua, tanto en su casa, en la bañera como en un mar de agua.
¡Mira lo que hago! y Alicia se dormía junto a una cajita blanca con etiqueta con letras pequeñas que decía en alguna parte, consulte con su medico.
Alicia se pasó toda la vida haciendo apología del suicidio, no se sabe muy bien, si para demostrar que suicidarse es muy fácil o para llamar la atención.
Alicia sigue con nosotros. La acabo de oír en el cuarto de al lado y me llama.
- Ya voy – a que no sabéis lo que me ha dicho: “Ven corre, ¡Mira lo que hago!”
domingo, 28 de junio de 2009
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ke bueno leer tu cuaderno empezado. ke bueno leerte y mirarte ke vienes. teché de menos...
ResponderEliminaralicia aprendiz de suicida. ke buena.ke bueno!