jueves, 7 de mayo de 2009

Esa gente que parece que no es este mundo.

Todos en nuestras casas, hasta los más supuestamente incrédulos, poseemos medios de paso a otros mundos.
Un espejo, como Alicia, en el interior de un armario, una puerta, una habitación, buceando a través del retrete, la televisión, cuando te sumerges en la bañera, o como es mi caso, la manta mágica de mi cama o la trampilla con escaleras, que esta de bajo de ella, y que solo yo la veo.
Lugares de fantasía y ensueño, donde permanecer allí nos resulta agradable y reconfortante para el espíritu, sitios a los que abandonamos con aflicción y desespero, y volvemos tan rápidamente como nos lo permiten nuestras obligaciones mundanas.
En cambio existen otros, dónde habitan nuestros temores, y nuestra visita, los hace crecer. A veces, sin darnos cuenta. nos los traemos a este lado, con nosotros, pegados a nuestra espalda, a la suela del zapato, enredados en nuestro pelo, enganchados al rumor de nuestra oreja.

He sufrido para bien o para mal varios incidentes de este tipo, una vez se vino conmigo un mujer ya entrada en años, en la categoria de abuela, del otro lado, y cuando desperté me había recogido y limpiado toda la casa, e incluso me había preparado el desayuno, cuando lo estabac termimando me dijo que me iba a preparar una buena comida casera que se iba al mercado, pero nunca mas volvio.
Ayer, tuve otra expericiencia del mismo tipo. Cuando me desperté de mi sueño, encontré sentada sobre mi cama una joven mujer. La reconocí enseguida, me la había follado en mi sueño, aún estabamos los dos sudando y en mi boca estaba su sabor. Solo me dijo una cosa, "no quiero quedarme, solo que no me soltaste a tiempo", seguidamente se metio debajo de mi cama, escuché como abrís la trampilla y los pasos por donde descendía.

1 comentario:

  1. mmm... muy delicado. Se nota que te sientan bien las hojas nuevas de un cuaderno. y estos no ocupan!
    esta primera idea no se ha quedado en agua de borrajas. tu texto hace que vea las imágenes de lo que cuentas. ademas, como nunca he estado en tu casa, me imagino todo tal y como lo he inventado en tu vida que veo por lo que yo invento. OLE. gracias, me lo he pasado muy bien.

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